2. Nadie aprende lo que no le sirve
- Andrea Flores B.
- 16 ene 2023
- 2 Min. de lectura
El ser parte de una comunidad nos ayuda a construir aprendizajes y a apoyarnos el uno al otro, pero a la vez nos hace entender que no siempre aprendemos de la misma forma. De ahí nace otro de mis principios y es el que como maestros podemos ser flexibles, podemos adaptar y dar opciones a los estudiantes.
Nadie aprende lo que no le sirve; los aprendizajes tienen que cumplir una utilidad y ser importantes para quienes lo aprenden, de otra forma ¿para qué los aprenden?
Para poder diseñar experiencias de aprendizaje que sean relevantes y aporten a cada uno, volvemos a ese primer principio que es el de conocer a los estudiantes, conocer sus contextos, conocer sus antecedentes, conocer lo que les importa, conocer lo que necesitan y de lo que son capaces de hacer.
Ser flexible implica no aferrarse a que las situaciones permanezcan, implica cambiar de tácticas y métodos cuando se observa que los que se usa no funcionan, o que las circunstancias que los requerían, cambiaron.
Para mi, fue siempre importante llevar un registro, ya sea a mano como digital, donde abría una ficha para cada estudiante, con su foto, información relevante del año anterior, información recolectada de las entrevistas a los padres, conversaciones con los estudiantes y las observaciones diarias en la clase. Lo importante de este registro anecdótico es que se adapte a las necesidades de cada profesora, para que se vuelva una rutina utilizarlo, si no has llenado nada en una semana, el registro no funciona.
En el siguiente enlace te muestro un ejemplo:
Una de las cosas que he aprendido durante mis años de profesora de niños pequeños es que tenemos que estar preparadas para diferentes sorpresas; puede ser que las experiencias que se planifican no tienen el efecto esperado en los niños o no les causa interés; puede ser que ocurren pequeños accidentes o emergencias que te hacen repensar en un instante lo que estás haciendo y como arte de magia tienes que cambiar algo de lo que planificaste.
¿Te suena familiar?

Es por eso que es muy importante pensar en opciones, variantes y niveles de dificultad en todo lo que planifiquemos para que si algo falla, tienes un plan B o C.
Es beneficioso además, que al diseñar experiencias de aprendizaje los estudiantes tengan opciones, ya sean variaciones de la misma actividad, diferentes niveles de dificultad o que produzcan diferentes resultados, para que en el valor de la elección, se beneficie el aprendizaje.
Las variaciones deben tener una intención pedagógica, basada en las observaciones y el conocimiento de los estudiantes: lo que necesitan, hacia dónde quieren ir, qué les sirve.



Comentarios